El agua es esencial en la vida diaria de la humanidad, por eso la tarea de la perforación de pozos es una de las más importantes.

Pero perforar no es una tarea fácil, porque antes se necesita ubicar con diversos estudios,  dónde se encuentra en el subsuelo el manto acuífero donde se extraerá  el agua.

Los estudios al subsuelo  que se realizan son  tanto geofísicos como geológicos,  de esta manera se ubica el manto acuífero y su entorno, ya que puede estar en superficies porosas, rocosas u otro tipo de subsuelo.

Esto ayudará a tomar decisiones sobre qué maniobras o técnicas se utilizará para realizar la perforación, pero antes de comenzar, también se debe de ubicar si la zona donde se hará el trabajo es apto, porque debe ser en un área que no contamine el agua, por lo cual no es recomendable hacer un pozo en tiraderos de desechos, de combustible, drenajes o en corrales de animales.  

Al realizar la perforación de un pozo se busca que el agua que se extraiga sea lo más limpia para su consumo humano.

Los pasos para la perforación de pozos se resumen en:

  • Localización
  • Perforación
  • Entubado
  • Engravillado
  • Sellado sanitario
  • Prueba de bombeo
  • Instalación de equipo de bombeo

El equipo de bombeo se compone de un sistema electromecánico compuesto por una bomba, un motor eléctrico y un tablero de control.

El agua puede ser expulsada  a un tanque elevado o a la red de suministro.